sábado, 5 de abril de 2008

El Trauko

Es un ser mitológico de la isla de Chiloe, en Chile. Este hombre es muy pequeño, de aprox. 80 centímetros. Su apariencia es fea y deforme, ya que por piernas solo tiene muñones. Su ropa y su sombrero con forma de cono están hechos de quilineja, una planta que crece en la isla. También porta un hacha de piedra y un bastón de madera, el pahueldun. El Trauco posee una fuerza extraordinaria, pero eso solo le sirve para lograr sus objetivos. Este perverso hombre siente una atracción irresistible hacia las jóvenes doncellas que pasean por el bosque, a las cuales engaña con sueños en los que se presenta como un apuesto galán. Luego de que las duerme, las rapta (incluso si es que están en su casa) y las viola. A los 9 meses nacerá el hijo del Trauko que, gracias a la magia del mismo, no tendrá deformación alguna. Hay bastantes maneras de defenderse de este monstruoso ser, como poner ceniza en cuatro esquinas de la casa, para alejarlo de las casas o cuando se le ve, hacer una cruz con dos cuchillos para que huya. Para evitar toparse con el Trauco hay que alejarse de las plantas de murta, que le atraen incluso más que las mujeres. Hay que mencionar también que este pequeño hombre siente un odio irreprimible hacia los hombres, especialmente hacia los jóvenes. El hombre que sea mirado por el Trauco se deformara increíblemente hasta tomar un extraordinario parecido con el monstruo, o estará condenado a morir dentro de un año. Para curar estos males solo hay una solución: Encontrarse un pahueldun en el bosque y golpearlo, para que el Trauko sienta el dolor y luego, llegando a la casa, poner el bastón sobre el fogón. Si es que de verdad era un pahueldun, goteara un liquido verde y espeso, que sirve para curar los males causados por este ser.


Se han hecho muchos estudios para comprobar su existencia, pero hasta ahora se han encontrado muy pocas pruebas de que realmente exista. Sea verdad o tan solo una historia que usaban las jóvenes para explicar los embarazos fuera del matrimonio, los visitantes de la Isla Grande aun tiemblan cuando pasan por los oscuros bosques de Chiloe, esperando con miedo ver una pequeña sombra oscura entre los árboles...

Hellsing

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